Masaje facial

Un trabajo manual suave y adaptado para cuidar los tejidos del rostro y ofrecer un momento de bienestar.

El masaje facial puede formar parte de un cuidado estético cuando buscas trabajar el rostro desde el contacto manual, sin perseguir resultados idénticos para todo el mundo. Adapto la presión, el ritmo y las zonas a tu piel y a cómo te encuentras.

Ilustración de fisioterapia estética

¿Cómo planteo el masaje facial?

Trabajo de forma manual sobre el rostro y zonas próximas con maniobras suaves que adapto al estado de la piel, la sensibilidad y el objetivo de la sesión.

Puede realizarse como técnica propia o combinarse con otras herramientas estéticas cuando tiene sentido. La prioridad es que el tratamiento sea agradable, respetuoso y coherente contigo.

Cuidar el rostro no significa exigirle que sea diferente. También puede ser simplemente dedicarle atención.

¿Cómo lo utilizo en consulta?

Antes de empezar reviso qué te gustaría cuidar, cómo está tu piel y qué tipo de trabajo manual puede resultarte más adecuado.

  1. 01
    Escucho qué buscas
  2. 02
    Valoro piel y tejidos
  3. 03
    Adapto el masaje
  4. 04
    Revisamos sensaciones

Si te apetece cuidar el rostro desde un trabajo manual, podemos adaptarlo a ti.

Cuéntame qué buscas y veremos qué tipo de tratamiento puede encajar mejor.